Premios y castigos: ¿cómo manejarlos con los niños?

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Aunque premios y castigos parecen dos palabras que no tienen relación, en realidad sus consecuencias pueden ser casi similares. Educar sin premios y castigos puede ser una excelente decisión para el desarrollo de niños responsables, seguros de sí mismos y empáticos. ¿Te parece imposible? Puede ser… pero hay una forma de hacerlo conscientemente. 💚

Cómo te contábamos en una anterior entrada de nuestro blog de DoctorAkí, el tema de los premios y castigos puede ser algo controversial, según la postura de cada padre, adulto o maestro. Esta es la segunda entrega en la que continuaremos exponiendo algunos de los consejos y reflexiones del pediatra español Carlos González. 😊

Y es que algunos defienden la necesidad de castigar para que un niño aprenda, otros creen que el time out, ‘el sillón de pensar’, o el niño mirando hacia un rincón son estrategias que funcionan; otros promovemos la no violencia, explicarle a los niños el por qué de las cosas, repetirle una y mil veces (como dice Carlos González) cómo debe hacer las cosas bien y qué está mal hecho.  👍

De igual forma, hay quienes piensan que un premio no hace mal, que todos merecemos reconocimientos. Y sí, claro que los merecemos. De hecho, como lo explica el psicólogo, Alberto Soler, “un refuerzo positivo es algo inherente a nuestra naturaleza, pues una simple sonrisa es una aprobación. Así como un enfado o actitud de desaprobación para algunos puede ser un castigo; o mejor, algo malo que hace que no quieras repetir una conducta”. 

Sin embargo, no pueden ser la única estrategia usada para lograr que un niño, o un adulto actúe bien, indica Soler. Él invita a evitar que los premios y castigos se conviertan en malas prácticas. A evitar cosas materiales, regalos, dinero, y, por supuesto, también invita a corregir  a los niños de forma firme y cariñosa. Es así que, Soler presenta el concepto de consecuencias naturales, del que podremos ahondar más en una próxima entrada del blog. 🤓

Alberto Soler en Instagram habla de Premios y castigos

El miedo a ser demasiado flexibles

Como padres queremos siempre lo mejor para nuestros hijos, y eso es más que cliché; es la meta. Lo mejor es que cambiemos el chip del autoritarismo, la obediencia o sumisión, y sobre todo las prácticas violentas. Cambiemos, además, esa actitud de chantaje frente a los niños, pues finalmente en eso se convierten los premios cuando decimos “si haces esto, te doy esto”. 

Todo niño debe aprender a pensar por sí mismo, a distinguir lo que está bien y lo que está mal; a ser responsables de sus decisiones. A conseguir placer y agrado al hacer las cosas porque lo desea, porque está bien hacerlas. 💪

Este tema suele ser controversial también porque los padres temen no tener o perder su autoridad. Temen ser permisivos y no lograr que los hijos “hagan lo que ellos (los padres) quieren”. 

“Todos los padres y las madres tienen autoridad. Simplemente porque son más altos, más fuertes, más rápidos, más sabios. Es una autoridad que nace porque los hijos quieren obedecerlos, porque los aman. Por una sola vez que un niño no obedezca, no quiere decir que no lo haga nunca”, explica el Dr. Carlos González, sobre la autoridad de los padres, en su más reciente charla organizada por la Liga de la Leche Latinoamérica.  🤩

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Los premios y castigos, según Carlos González

Una cosa es educar en la obediencia, bajo el miedo al castigo; otra es educar en la responsabilidad, bajo el verdadero aprendizaje de la autonomía, la satisfacción de hacer las cosas correctas y tomar buenas decisiones. 

“Los castigos y premios son inútiles e inmorales. Una persona buena no se abstiene de hacer el mal por miedo al castigo, sino porque sabe que eso está mal y no hay que hacerlo. Una persona buena no hace el bien esperando un premio, sino que hace el bien porque sabe que eso es lo correcto, y sabe que eso es lo que debe hacer”.

  Carlos González, pediatra

De hecho, aunque suene raro los premios pueden ser contraproducentes. Pues al final los hijos harán las cosas por el premio, el regalo; no por la satisfacción de aprender, de hacer algo que se debe hacer para mantener el bienestar, como ya lo hemos dicho. 🤔

En cuanto a los castigos, dice González, “la gente no se vuelve buena porque la hayan castigado. Ni los niños; ni los adultos en las cárceles, que realmente han recibido acompañamiento psicológico, oportunidades de formación y demás”. Ahí está la gran diferencia, la respuesta de por qué tal vez les ha servido la cárcel. 😮

¿Por qué los premios y castigos no deberían ser una opción? 

papá hablando con su hijo sin premios y castigos

“Yo no le ofrezco premios a mis hijos para que hagan el bien, ni les amenazo con castigos para que no hagan el mal. Simplemente les explico las cosas, por ejemplo, se le dice que a  los demás niños no se les empuja, porque les duele y les molesta. Así, cuando entienden los motivos, no lo hacen”, enfatiza el Dr. González. 

El pediatra menciona en su charla a J. Bowlby, padre de la Teoría del Apego, quien en su libro ‘Vínculos afectivos: formación, desarrollo y pérdida’, explicó desde antes de 1979 que “es errónea la noción de que a los niños pequeños se les puede inculcar disciplina, haciéndoles obedecer normas”. 😉

“La psicología tiene claro esto desde hace más de 60 años, 🤦‍♀️🤦 ¿cómo es posible que haya gente que siga intentándolo?”, se pregunta González. “El castigo no modifica la conducta de la gente. El castigo no es eficaz como un medio de control, tal como lo dice Bowlby”, añade.  De igual forma, explica que para que los niños sigan instrucciones siempre se necesita la presencia activa de los padres, para recordarles una y mil veces las cosas. 

“A los niños pequeños hay que decirles una y mil veces las cosas. ¿Y cómo se les dice?, con paciencia y con respeto”. 

Carlos González 

¿Cómo lograr que los niños aprendan lo que está bien y lo que está mal? 

La clave está en dar pocas órdenes. 🤗 Si los padres dan demasiadas órdenes los niños dejan de obedecer, según el gurú de la crianza respetuosa. 

“Nos pasamos la vida dando órdenes a nuestros hijos y prohibiendo cosas que no tienen mayor justificación. Al final, la vida de muchos niños se convierte en una sucesión de órdenes, gritos, amenazas y castigos. Y eso tiene varios efectos indeseables. Adicional, no es agradable ni para los niños ni para los padres”, argumenta Carlos González. 

González también hace una analogía entre las órdenes que dan los padres y la publicidad de gaseosas. Él explica que los publicistas nunca van a usar la presión, la violencia, el castigo, ni el ridículo para convencer que consuman sus productos, porque saben que es algo inutil que solo produce molestia; lo mismo debe aplicarse para cualquier otra orden. 😏

“Es ridículo gritar y pelear con los hijos porque no siguen órdenes, además es inutil. Ni siquiera Napoleon Bonaparte con toda su autoridad y carisma consiguió que su guardia le siguiera sin protestar. Los padres somos los únicos que pretendemos que nuestros hijos nos obedezcan sin protestar, eso es absurdo. Los padres somos los únicos que encima nos enfadamos porque el niño protestó. Si nos responden, le reclamamos; si lo hacen también, ¿a ver qué queremos que haga el niño?”.

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madre habla con su hija

Consejos finales de Carlos González

Intentar explicar las palabras del reconocido pediatra Carlos González es casi innecesario. Durante sus charlas, en sus libros, o entrevistas siempre es claro, conciso y directo. Es por esto que, a continuación, compartiremos algunos apuntes con consejos finales que entregó González, en la charla ‘Rabietas, berrinches y pataletas’, organizada por la Liga de la Leche Latinoamérica. 

  • “Cuando las órdenes son bien entregadas, todo el mundo obedece. Bien entregadas es con respeto, paciencia y de buena manera”. 😍
  • “Solo los padres nos creemos con el derecho de darle las órdenes mal dadas a nuestros hijos. Solo a ellos nos creemos con el derecho de tratarlos como jamás trataremos a ninguna otra persona. Por ejemplo, si un amigo de tu hijo está colocando los pies en el sofá, seguro le dices de la mejor manera que no lo haga, pero si es tu propio hijo te crees con derecho a decirle de mala forma, con gritos y regaños. ¿Por qué no se le puede tratar como a otro niño? ¡Es tu propio hijo!”. 
  • El mensaje es “simplemente tratar a los niños, a nuestros hijos, con el mismo respeto y educación con la que se trata a las demás personas. ¿Por qué? Porque les queremos, porque somos los adultos los que debemos dar ejemplo, y porque es más eficaz”. 👏
  • “Algunas veces pasa que los niños vuelven a hacer algo que los padres le piden que no hagan, y encima lo hacen sonriendo y frente a ellos. Y por qué lo hacen, ¿para desobedecer? No, no están desobedeciendo; están pidiendo aclaraciones para poder obedecer mejor, porque nada le gusta tanto a un niño como obedecer. Cuando un niño desobedezca lo hará realmente a escondidas”. 
  • “Lo que realmente puede estar pasando es que la orden no está clara para el niño. O que se lo debes recordar nuevamente, no importa si se lo has dicho ya en tres ocasiones. ¡Ah! Y el niño lo hace frente a sus padres porque necesita saber qué opinan ellos, para ver qué cara ponen y entender. Y además, ¿para qué sonríen?, para demostrar buena voluntad”.  😊
  • “Las órdenes se dan, luego se anima a hacerlo de una forma llamativa, con esa “chispa materna o paterna”. Si el niño sigue sin obedecer se efectúa, se pasa a la acción. Por ejemplo, se recoge los juguetes con el niño, se le lleva al lavamanos para lavarle las manos antes de comer.”
  • “Si un niño tiene una rabieta es porque está sufriendo, porque se siente mal, nunca están ‘actuando’ como algunos creen, o para manipular. Puede que en algún caso no sepas el motivo, puede que no lo sepa ni él. O puede que sí sepas el motivo, pero que sea algo que no tiene arreglo, como que le quitaste un objeto peligroso, con el que se puede hacer daño”. 😮

¡Ah! Recuerda, cuando se trata de bienestar en el blog de DoctorAkí pensamos en ti.

El contenido anterior únicamente tiene carácter educativo e informativo y ha sido desarrollado con fuentes médicas confiables y recomendaciones de expertos en salud. Si te sientes identificado con algún síntoma, término médico descrito o eres un paciente, te recomendamos consultar a tu médico. 

Recuerda que en DoctorAkí también puedes pedir una cita médica con el especialista que prefieras de la red de médicos inscritos.

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Soy periodista y especialista en Comunicación Organizacional Javeriana, con más de nueve años de experiencia en estrategias de marketing de contenidos, corrección de estilo, comunicaciones y mercadeo en El Tiempo Casa Editorial, Colmédica Medicina Prepagada, Aliansalud EPS y el Grupo Bolívar, entre otras empresas.

Disfruto escribir sobre salud, bienestar, crianza, familia y contenidos educativos para programas de promoción y prevención de la salud, entre otros. Me encanta viajar, leer, pintar, hacer lettering, yoga y soy mamá de Sophie.

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